Volando voy

Cuento y vuelvo a contar para comprobar cada vez que cuento que cada minuto lleva sus sesenta segundos. Ni uno más ni uno menos. Voy rápido, y acelero para parar después en seco y aunque noto la aceleración en mi pulso, vuelvo a contar y sigo contando sesenta segundos. Y así de noche y día, en invierno y en verano; lo mismo una aburrida tarde de un domingo que durante el partido de fútbol del sábado en la sobremesa. A menudo me pongo el despertador a medianoche solo para convencerme de que, también por la noche, cada minuto lleva sus sesenta segundos. Después, me arropo con el calor de la manta y sigo soñando despierto para convencerme de lo enamorado que estoy de esta vida que transcurre de sesenta en sesenta segundos.





Volando voy, volando vengo
volando voy, volando vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo
enamorao de la vida que aveces duele
enamorao de la vida que aveces duele
si tengo frio busco candela
si tengo frio busco candela
y vola volando voy volando vengo vengo
vola volando voy volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo
señoras y señores sepan ustedes
señoras y señores sepan ustedes
que la flor de la noche
pa quien la merece
que la flor de la noche
pa quien la merece
y vola volando voy volando vengo vengo
vola volando voy volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo
enamorao de la vida que aveces duele
enamorao de la vida que aveces duele
yo no soy quien soy ni los que me quieren
yo no soy quien soy ni los que me quieren
y vola volando voy volando vengo vengo
vola volando voy volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo