Aquel día era uno de los dos únicos días del año en el que el Sol sale por el Este. Comenzaba la primavera y a duras penas los rayos de luz perforaban las espesas nubes que se resistían a abandonar el crudo invierno. Me estiraba la manta para taparme el cuello al mismo tiempo que mis pies quedaban al aire. Hacia frio, pero solo pensar en la llegada de la primavera reconfortaba mi ánimo. La guerra estaba a punto de acabar. El frente desaparecía con la misma rapidez que la escarcha desaparece al entrar el día. La frontera con Francia volvía a abrirse. Yo no la cruzaré. No si no voy contigo.
Yo no me dí cuenta de que te tenía
hasta el mismo día en que te perdí,
y vi claramente que yo te quería
cuando ya no había remedio pa mí.
Mira que te llevo dentro de mi corazón
por la salusita de la mare mía
te lo juro yo.
Mira que pa mí en el mundo
no hay na más que tú
y que mis acais, si digo mentiras
se queden sin luz.
Por tí contaría la arena del mar
por tí yo sería capaz de matar
y que si te miento me castigue Dios
y eso con la mano sobre el evangelio
te lo juro yo.
Ya no eres él mismo que yo conocía
él que no veía na más que por mí
que una vez con una distinta ca día
y en cambio yo muero de celos por tí.
Mira que te llevo dentro de mi corazón
por la salusita de la mare mía
te lo juro yo.
Mira que pa mí en el mundo
no hay na más que tú
y que mis acais, si digo mentiras
se queden sin luz.
Por tí contaría la arena del mar
por tí yo sería capaz de matar
y que si te miento me castigue Dios
y eso con la mano sobre el evangelio
te lo juro yo.
y eso con la mano sobre el evangelio
te lo juro yo.
hasta el mismo día en que te perdí,
y vi claramente que yo te quería
cuando ya no había remedio pa mí.
Mira que te llevo dentro de mi corazón
por la salusita de la mare mía
te lo juro yo.
Mira que pa mí en el mundo
no hay na más que tú
y que mis acais, si digo mentiras
se queden sin luz.
Por tí contaría la arena del mar
por tí yo sería capaz de matar
y que si te miento me castigue Dios
y eso con la mano sobre el evangelio
te lo juro yo.
Ya no eres él mismo que yo conocía
él que no veía na más que por mí
que una vez con una distinta ca día
y en cambio yo muero de celos por tí.
Mira que te llevo dentro de mi corazón
por la salusita de la mare mía
te lo juro yo.
Mira que pa mí en el mundo
no hay na más que tú
y que mis acais, si digo mentiras
se queden sin luz.
Por tí contaría la arena del mar
por tí yo sería capaz de matar
y que si te miento me castigue Dios
y eso con la mano sobre el evangelio
te lo juro yo.
y eso con la mano sobre el evangelio
te lo juro yo.