Sopla el viento, y Daniel Barenboim saludó uno por uno a los miembros de la Orquesta Filarmónica de Viena mientras interpretaba la Marcha Radetzky, y a esa misma hora el viento doblegaba las ramas de los árboles, la lluvia azotaba las costillas de la casa, la cubierta de los transbordadores… ¿En qué latitudes andará el carguero que vi abandonar ayer por la tarde el abrigo de la ría, la tarde del último día del año, tras un velo de niebla?