Hagamos algo superficial y vulgar

Hoy, en la cafetería de la terraza que hay enfrente de la tienda de electrónica, una mujer mayor, bueno de edad avanzada, se ha quedado sin pilas. Y el camarero, que es un tío fenomenal, ha dejado la bandeja de los zumos sobre la barra, ha cruzado la acera, ha comprado un paquete de pilas nuevas y sin inmutarse se las ha cambiado. Al minuto todo iba bien; como si no hubiese pasado nada.




Hagamos algo superficial y vulgar
Algo tonto que hayamos hecho ya
LLevamos meses sin poderlo hacer
Va siendo hora de intentarlo otra vez.

Dices que vas a sorprenderme
Yo te digo que no
No me importa lo que tú te inventes
Yo ya lo hice mejor.

Hagamos algo superficial y vulgar
Algo tonto que hayamos hecho ya.

Cada día me cuesta un poco más
Acostumbrarme a tanta vulgaridad
Así que hagamos algo muy muy vulgar
Algo tonto que hayamos hecho ya.

Es muy fácil
Pero hay que respetar
Los diez mandatos de la Ley de Kaifás.

Así que hagamos algo muy muy vulgar
Algo tonto que hayamos hecho ya
Hagamos algo superficial y vulgar
Algo tonto que hayamos hecho ya.