Una espina

Cuando el día se levanta mal, por el motivo que sea, yo hago siempre lo mismo: me vuelvo a acostar, hago como si durmiese dos o tres minutos y me levanto con unas fuerzas tan grandes capaces de tumbar al mas inseguro de los días pesimistas...y si no funciona a la primera, lo hago cuantas veces sena necesarias para no pasar nunca un solo día malo.




Una espina se clavó
en la cima de mi montaña
y una nube se posó
sobre mi tela de araña.

Sabe Dios lo que pasó,
está escrito en mis entrañas,
la zarpa que desgarró
mi túnica de pasión.

Tú sabes cuál es mi dolor
por favor dame calor.

El carmín no es solución
mi alma sigue gritando,
la carne viva cicatrizó
pero mi herida sigue debajo.

No hay dolor, puedo dormir,
ahora estoy acostumbrado,
ahora me puedo reír,
me puedo reír de ti.

Sabemos cual es mi dolor
por favor dame calor