Por los montes de Judea

Mientras que en Cuba arrasaba Compay Segundo, que es de los tiempos del descubrimiento de América, y La vieja Troba Santiaguera, que es de los tiempos de la invasión Napoleónica, en Triana, Esperanza la del Maera cantaba en el portal de su casa de la calle Betis la llegada de la Navidad. Fuera las penas, viva la alegría que enfrente de Sevilla al otro lado del río, las palmas ya suenan por el barrio de Triana.






Por los montes de Judea
unos pastores bajaban
diciendo: “¡Fuera de aquí!”
a unos negros que allí estaban.

Los negros lloraban
y así le decían:
“¡También pa’ los negros
ha venido el Mesías!”.

¿Pastor, que le llevas tú
a ese divino clavel?
Una olla de manteca
y un tarro de rica miel.

Pavos y gallinas,
chorizos y huevos.
¡Nueces y castañas
y muchos buñuelos!

Fuera las penas,
viva la alegría,
que esta noche
ha parido María.

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha parido María.

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha parido María.

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha nacido el Mesías.

¿Y ese divino clavel?
¡Y ese divino clavel!
Que ha nacido en la noche
en el portal de Belén.
¡Que ha nacido esta noche
en el portal de Belén!

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha nacido el Mesías.

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha nacido el Mesías.

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha nacido el Mesías.

Fuera las penas,
viva la alegría,
porque esta noche
ha parido María.

¡Porque esta noche
ha parido María!