Agarrate a mi María

Empecé a escribirte porque me acorde del cuento de Galeano, que me leiste una noche antes de dormir. Era ese el que tres ladrones entran en la casa de un viejecito y se llevan un baul pensando que está lleno de billetes, pero, cuando consiguen abrirlo a la orilla de un rio, comprueban que dentro no hay ni pizca de dinero, sino que estan todas las cartas que el viejo ha recibido a lo largo de su vida de parte de la mujer que lo amó. Los ladrones discuten que hacer con las cartas: uno dicen que las tiren al agua, otro que las quemen y el tercero que lo único que pueden hacer con ellas es devolverselas a su dueño. Decidieron enviarle las cartas de nuevo, una a una y una vez por semana. Cuenta la leyenda que hasta San Pedro podia escuchar los latidos del corazon del viejo cuando, a lo lejos, veía al cartero acercarse subido a su burro cuyas alforjas llevaban una carta de amor para él.






Estoy metido en un lío
y no sé como voy a salir
me buscan unos amigos
por algo que no cumplí
te juré que había cambiado
y otra vez te mentí
estoy como antes colgado
por eso vine a tí.

Agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que ésta noche es la más fría
y no consigo dormir
agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

Mañana cuando despiertes
estaré muy lejos en fín
no creo que pase nada
de otras peores salí
si acaso no vuelvo a verte
olvida que te hice sufrir
no quiero si desaparezco
nadie recuerde quien fuí.

Agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que ésta noche es la más fría
y no consigo dormir
agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

Agárrate fuerte a mi Maria
agárrate fuerte a mí
volveré por tí algún día
escaparemos de aquí
Agárrate fuerte a mí María
agárrate fuerte a mí
que tengo miedo
y no tengo donde ir.

que tengo miedo
y no tengo donde ir.